El jueves anterior a Domingo de Ramos los lugareños suben a la Ermita de la Magdalena y celebran una misa tras la que se come la tradicional empanada compuesta por pan huevo y chorizo.
Cuentan que, ese día, era costumbre que los jóvenes eligieran y cortaran el ramo que llevarían a bendecir el Domingo de Ramos.