Emplazada en la parte alta del barrio de Cuevas, posee su ubicación una excepcional belleza, abarcándose una panorámica del Najerilla, el vetusto puente que comunica los caseríos de Anguiano y los estremecedores roquedos que limitan el entorno.
Construida en mampostería y sillarejo, su edificación se inició en el siglo XV, concluyéndose en el S. XVI.
Consta de nave de dos tramos y cabecera rectangular. La cubierta es de bóvedas de crucería estrelladas con molduras policromadas con trazos rojizos que simulan llamas y con nervios combados rectos sobre arcos apuntados.
En los muros de la cabecera, pinturas al fresco, de técnica muy elemental, representando la Anunciación y el Calvario.
Ingreso a los pies, bajo arco apuntado. Torre de planta cuadrada formada por dos cuerpos.
El retablo mayor es de mediados del S. XVII y está compuesto por banco, cuerpo bajo y ático de tres calles, incluye entre sus frontones otro retablo romanista, de finales del S. XVI, con banco y cuerpo.
También en el Presbiterio, retablo menor barroco, de un cuerpo y ático, realizado por Juan García de Mendoza y Diego de Ichaso hacia 1667.